Me haces daño pero me gusta. Me odias y lo ignoro. Te siento tan adentro estando tan lejos, que parece un cuento de adas de lo absurdo que es esto. No me haces bien pero no me importa, parece que mi corazon y mi alma se han vuelto adicctos a tus rechazos continuos y a tu maldita ignorancia...
No hay comentarios:
Publicar un comentario